La Terminal de Pago para ti

Clip Total 2
$-
$4,499.00
★★★★★
Envío gratis
Todo un punto de venta en la palma de tu mano, con internet gratis e impresora de recibos.

Clip Pro 2
$-
$2,999.00
★★★★★
Envío gratis
Terminal portátil con funcionamiento autónomo e internet ilimitado gratis.

Clip Plus 2
$-
$499.00
★★★★★
Envío gratis
Lector Bluetooth con batería repotenciada para más ventas.
¿Te ha pasado que ves “IVA” en un estado de cuenta o en el detalle de una comisión y te preguntas qué está pasando? Cómo funciona el IVA en créditos no tiene por qué ser un misterio: la clave está en identificar qué te están cobrando (producto/servicio vs. cargo financiero).
Primero, ubica el escenario: si aceptas pagos con tarjeta, normalmente pagas una comisión por el servicio de cobro; si usas un crédito (por ejemplo, tarjeta de crédito o préstamo), podrías ver cargos como intereses o comisiones, y no siempre se tratan igual ante el IVA.
Ahora, vayamos al grano: la respuesta a la pregunta cuánto es el IVA en tarjetas de crédito, va a depender del concepto. En muchas situaciones, lo que suele llevar IVA son comisiones (por ejemplo, anualidad, disposición de efectivo, etc.), mientras que el tratamiento de intereses puede variar según el tipo de operación y quién los cobre.
Si lo que buscas es aterrizar números sin hacer cuentas a mano, una calculadora de comisiones por venta te ayuda a estimar cuánto te queda después de comisión e impuestos, antes de tomar decisiones sobre precios, promociones o meses sin intereses.
Primero, ¿qué es el IVA?
El IVA es un impuesto que, en México, se calcula con una tasa general del 16% y se traslada de forma expresa y por separado en muchas operaciones. En tu día a día, lo notas cuando un proveedor te cobra IVA por un servicio o cuando tú lo incluyes en el precio al público.
En el mundo de los créditos, hay matices importantes: la Ley del IVA contempla exenciones para ciertos servicios financieros y algunos intereses, pero también marca excepciones y condiciones (por eso conviene revisar el concepto exacto del cobro y tu contrato). Si tienes dudas puntuales, lo más sano es validarlo con tu contador o asesor fiscal.
¿Cómo entender el IVA?
Una forma sencilla de entenderlo es separar “lo que vendes” de “lo que te cobran por cobrar”. Cuando vendes un producto o servicio, tu precio normalmente ya considera el IVA; cuando usas un servicio de cobro, ese proveedor puede trasladarte IVA sobre su comisión (porque es un servicio).
Y ojo con el contexto: inflación y créditos suelen ir de la mano. Cuando suben los precios, también puede cambiar el costo de financiarte (tasas variables, comisiones y condiciones), así que entender tus cargos —incluido el IVA— te ayuda a tomar decisiones con menos sorpresas.
¿Qué son las comisiones?
Una comisión es un cobro por recibir un servicio: por ejemplo, procesar pagos con tarjeta o administrar cierta operación. En muchos casos, se aplica IVA sobre la comisión (es decir, el IVA no va sobre el total de tu venta, sino sobre el monto de la comisión).
En palabras simples: si vendes $1,000 y tu comisión es un porcentaje, el IVA se calcula sobre esa comisión, no sobre los $1,000 (salvo el IVA propio de tu producto/servicio, que es otra historia).
Las comisiones en las transacciones
Las comisiones pueden variar por tipo de transacción (venta regular, meses sin intereses, etc.). Por eso conviene entender tu estructura de cobro y, si puedes, simular escenarios antes de lanzar promociones.
En el caso de Clip, se comunica una comisión transparente para ventas regulares de 3.6% + IVA, y en Meses sin Intereses se suma una sobretasa bancaria (según el plazo). Eso es justo el tipo de detalle que necesitas tener a la mano para planear márgenes.
Entonces, ¿cómo calculo el dinero que recibiré por cada transacción con tarjeta?
Puedes hacerlo en modo “paso a paso” para no fallar:
- Anota el monto total de tu venta.
- Calcula la comisión (porcentaje aplicable).
- Calcula el IVA sobre la comisión (no sobre el total).
- Resta comisión + IVA al monto de venta para estimar lo que recibirás.
- Si es MSI, considera la sobretasa (si aplica) y vuelve a estimar.
Tip rápido: si usas una calculadora de comisiones, te ahorras errores de redondeo y puedes comparar escenarios en segundos.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de IVA llevan las comisiones?
En la práctica, cuando la comisión corresponde a un servicio (por ejemplo, procesamiento de pagos o administración), normalmente se traslada el IVA a la tasa general (16%) sobre el monto de esa comisión. Aun así, el tratamiento exacto puede variar según el concepto y el proveedor, así que conviene revisar el desglose del cargo y confirmarlo con tu contador.
¿Los intereses de una tarjeta de crédito llevan IVA?
En general, ciertos intereses pueden estar exentos de IVA dependiendo de cómo se estructure la operación y lo que marque la Ley del IVA (hay supuestos específicos). Como regla práctica: revisa si el cargo es “interés” o “comisión” y, ante duda, valida con tu contador.
¿Qué cargos de mi tarjeta suelen traer IVA con más frecuencia?
Lo más común es ver IVA asociado a comisiones (por ejemplo, anualidad, disposición de efectivo, administración, etc.). En retiros con tarjeta de crédito, además del interés, suele existir una comisión por disposición que impacta el costo total.
¿Un estado de cuenta bancario me sirve como comprobante fiscal para deducir o acreditar?
En algunos casos, sí: el SAT contempla escenarios en los que los estados de cuenta pueden usarse como comprobantes para deducciones o acreditamientos, con condiciones específicas (por ejemplo, límites de monto y tipo de acto/actividad).
¿Qué hago si un negocio me cobra “comisión extra” por pagar con tarjeta?
Guarda tu ticket/nota, toma evidencia del cobro y repórtalo: Profeco ha reiterado que cobrar una comisión adicional por pago con tarjeta viola la Ley Federal de Protección al Consumidor (el precio debe incluir comisiones y cualquier cargo).
Cuidado con subir costos por cobrar con tarjetas
A veces da tentación “pasarle” la comisión al cliente con un recargo por pagar con tarjeta. Pero además de afectar la experiencia, hay recomendaciones y criterios de autoridades de consumo que señalan que no es una práctica adecuada y puede meterte en problemas si tu precio no es claro y final desde el inicio.
Mejor camino: define precios con margen suficiente, sé transparente y usa simulaciones para saber si una promo (como MSI) realmente te conviene. Y si hoy te queda una duda específica (por ejemplo, si cierto cargo de tu crédito debía llevar IVA o no), valida el concepto exacto con un especialista para evitar dolores de cabeza al declarar.
Al final, entender los cargos alrededor de pagos con tarjeta y productos financieros se vuelve mucho más simple cuando separas conceptos: tu venta (y su IVA, si aplica) por un lado, y por el otro las comisiones y servicios que te cobran por procesar, administrar o financiar. Con esa claridad puedes estimar mejor cuánto te queda por operación, planear promociones con números reales y evitar sorpresas en tu flujo de efectivo.
Y si además consideras el contexto del mercado (tasas, costos y condiciones que pueden cambiar), tomar decisiones se vuelve más fácil: comparas escenarios, usas simuladores cuando lo necesites y validas conceptos específicos con un especialista. Así, entiendes con claridad cómo funciona el IVA en créditos para elegir y operar con más seguridad.







